Cris Montoya

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criseditPRESENTACIÓN:

Hola a todos, mi nombre es Cris Montoya soy escritor y fundador de Mad Fox Comics, sobre mi les puedo contar que soy director de cine y publicista de la universidad de Belgrano en buenos aires, aparte de eso me gustaría comentarles un poco sobre como inicio todo este rollo y la cosa seria más o menos así. Recién llegado a Colombia las ganas de hacer algo por el lado audiovisual me consumían cual Amaterasu, pero lo que quería realizar era demasiado grande y aun no contaba con los elementos para desarrollarlo, los guiones se apilaban sobre mi escritorio y mis cuadernos se sobre poblaban con ideas que muy a mi pesar quizás nunca tomarían vida, fue ahí cuando en medio del vacío y de la desesperación inicie una relectura de mis comics favoritos y entre las líneas de Moore, Gaiman, Morrison y el todopoderoso Lee el fénix renació y traía sobre sus alas un mensaje o mejor aún; un medio, el comic.

La epifanía que a mi cabeza llego fue la siguiente, quiero hacer películas, pues bueno con el comic podría contar un sinfín de historias, sin ninguna clase de limites o censura, tal vez lo que creía un obstáculo es ahora una ventaja, una plataforma. las historias ya iban por muy buen camino, pero hacía falta algo esencial, quien las contara, puede que los personajes, la trama, los giros y la esencia se gesten en el agujero negro que es mi cabeza pero no podía contarlas por mis propios medios, es ahí cuando conocí a Juan camilo Cadavid un ilustrador de PUTA MADRE que con su visión logro darle vida a nuestro primer comic “Nueve Almas” un thriller psicológico con una capacidad infinita de sorprender al lector, luego de este gran paso, que fue como haber ganado la batalla del abismo de Helm llegaron a nosotros otras maravillosas personas cada una con un NEN único e incomparable, entre ellos están el honorable ilustrador Alejandro Ocampo, la legendaria diseñadora Manuela Villada, la valerosa artista Sandy Quintero y el controversial ilustrador Juan José Munera y juntos somos MAD FOX COMICS la materia de la que están hechos los sueños.

Ya de mí que más les puedo decir, soy un mega Geek de todo lo que se pueda identificar como cultura pop la cual es algo bastante extenso, soy un lector acérrimo de todo, absolutamente de todo, Hemingway decía que la gasolina de un escritor era el alcohol y no estaba equivocado jajaja aunque para mí, el mejor motor de fisión Warp que puede haber para activar las neuronas y crear son los libros, otro dato que para mí es importante comunicarles es soy un hombre de gustos simples y clásicos por lo que mis súper héroes favoritos siempre han sido Batman y Superman, no me pregunten a cuál de los dos elegiría, es algo que para mí es imposible, mi más grande anhelo es haber nacido en la tierra media jajajaja y mi mayor temor es que se me acaben las ideas jajajaja algo que espero nunca pase.

Bueno, mil gracias si te tomaste la molestia de leer todo esto y mis disculpas si no te gusto jajajaja

Hasta la próxima oportunidad en que podamos platicar fan de Mad Fox Comics

Chau

Abrazos

Cris Montoya

CEO Mad Fox Comics

aqui podran apreciar algo de mi trabajo

9almas

9 ALMAS.

primer capitulo

REUNIÓN

‘‘Allí donde hay mucha luz, la sombra es mas negra’’

Johann Wolfgang Goethe

Budapest, Hungría.

Es una noche fría y silenciosa, son las 2am y las calles de Budapest están desérticas, nos movemos entre oscuros callejones iluminados únicamente por la luz de la luna llena, solo unas minúsculas nubes se atreven a interponerse ante ella y la gran metrópoli, los relámpagos hacen su aparición iluminando las calles y las tiendas con majestuosos flash que duran menos de una milésima de segundo, nubes de tormenta inician su recorrido por el firmamento húngaro dejando a la luna como una gran pupila sobre la antigua ciudad.

Desde una esquina una silueta alta y oscura se recorta frente a nosotros, es un hombre, no alcanzamos a ver su rostro, su gabán se recorta contra la luz de la luna, de su mano pende un portafolios, sus pasos resuenan en la calle y su figura se refleja en las vitrinas de los cafés; su sombra amplificada por la eterna amante del sol se refleja en toda la calle frente a sus pasos, un grupo de transeúntes doblando la calle se cruzan con este misterioso hombre, adolecentes en busca de alcohol y de placebos mentales lo observan a la distancia, sus rostros reflejan burla y hostilidad, a medida que la distancia se reduce entre los dos sus rostros sufren una transformación, aquellas intrépidas expresiones se pierden en un mar de terror mudo, cuando por fin sus caminos se encuentran, sin saber porqué los jóvenes se paralizan al igual que los pasos del hombre en el gabán, este mete la mano en su abrigo, los jóvenes dan un paso furtivo atrás sin siquiera notarlo, el hombre saca finalmente una pequeña cajetilla, la abre y toma un cigarrillo, el cual enciende con una particular encendedor de plata con unos extraños símbolos grabados. Estos finalmente sin saber porque le abren pasó rápidamente, como si su mero instinto de supervivencia se los gritara ‘‘nada bueno hay en éste hombre’’

Los jóvenes se quedan mirando fijamente como se aleja, un cigarrillo cae encendido de la boca abierta de uno de ellos, mientras un infernal escalofrió recorre sus espinas, el sudor frío recorre sus rostros.

Las calles cada vez se hacen más angostas, los cristales de las ventanas se congelan por esta presencia misteriosa, finalmente el hombre del gabán frena su paso ante una puerta, una puerta grande, masiva y antigua en la que resalta un pentagrama forjado en acero y adherido a la puerta, las líneas del pentagrama están marcadas con letras y glifos irreconocibles a los ojos mortales, el hombre del gabán da una ultima fumada a su cigarrillo lo arroja al suelo, se quita el guante de su mano derecha y posa su diestra sobre el pentagrama por un instante, la puerta rechina y el polvo sale disparado por cada hendidura en la puerta como si no hubiera sido abierta en muchos años, la puerta se abre totalmente y en su interior solo se percibe oscuridad, el hombre del gabán desaparece en las nuevas tinieblas que ante el se presentan.

Alcanzamos a ver una tímida luz al final de un oscuro pasillo, las luz se hace mas intensa a medida que avanzamos al paso de nuestro misterioso acompañante, logramos distinguir que se trata de una antorcha, el hombre del gabán posa su mano sobre la flama por unos segundos, no experimenta dolor ni nada que se le parezca, de repente otra flama se enciende delante de el, es otra antorcha, luego otra  y otra y otra, antorchas que marcan su camino iluminando así unas escaleras en caracol que descienden a una mayor oscuridad, a medida que bajamos los escalones vemos que las paredes sirven en realidad de catacumbas, cientos de cuerpos decoran las paredes de la escalera, el descenso fue largo, nos encontramos ahora en un espacio mas abierto en las profundidades de Budapest, un sonido húmedo se levanta con cada paso del hombre del gabán el suelo esta mojado y lodoso, es un suelo natural, de las profundidades del lodo brotan cuerpos petrificados o partes de los mismos, como congelados en un estasis milenario, dan la ilusión de moverse cuando no se les mira, finalmente nuestro oscuro amigo se encuentra frente a una mesa redonda pulida en piedra, en ella hay una vieja botella de whisky y dos vasos muy empolvados.

 

Hombre del gabán

Pensé que habías empezado sin mí.

 

En las sombras observamos una pequeña llama, la de un cigarrillo al ser inhalado, un hombre de traje, de aspecto corporativo y lentes oscuros emerge de dichas sombras, se sienta junto a la mesa, abre la botella de whisky, sirve en ambos vasos y empuja uno de ellos hacia el hombre del gabán.

 

Hombre de lentes

Nunca he sido un alcohólico solitario.

 

El hombre de los lentes toma su vaso y asiente en dirección al hombre del gabán con una picara sonrisa dibujada en su rostro.

 

Hombre de lentes

Siéntate.

 

El hombre del gabán se sienta frente al hombre de lentes, ubica el portafolio a su lado, toma su vaso y asiente de regreso con una sonrisa igual a la de su acompañante, ambos toman un trago y depositan sus vasos sobre la mesa.

 

Hombre de lentes

¿Como va nuestro pequeño protegido?

 

El hombre del gabán saca un cigarrillo y lo enciende al tiempo que mirando al hombre de lentes hace una negación poco optimista, inhala su cigarrillo y expira creando una cortina de humo sobre la mesa.

 

Hombre del gabán

Me temo que nuestro protegido

no ha cumplido con nuestras expectativas.

 

El hombre de lentes toma su vaso y acaba su trago y lo pone gentilmente sobre la mesa, al apartar su mano, el vaso empieza a resquebrajarse mientras que desde arriba el mismo vaso empieza a convertirse en un polvo cristalino.

 

Hombre del gabán

¿Sin ánimos de beber?

 

Hombre de lentes

A nadie le gusta el fracaso, Nero,

en especial a mí.

 

El hombre de lentes se quita los lentes oscuros y los deposita sobre la mesa, abre sus ojos lentamente dejando descubrir dos ojos tan negros como la noche, solo oscuridad hay en ellos, mira fijamente a Nero.

 

Hombre de lentes

¿Que paso con David?

 

Nero

Lo que paso con sus predecesores.

 

Hombre de lentes

Especifica Nero.

 

Oxford, Inglaterra

Es una tarde oscura y nublada los pubs aledaños a la universidad de Oxford comienzan a llenarse, uno de ellos en particular tiene una antigua puerta similar a la de una catedral, profanada por cientos de grafitis sin sentido, arriba de la puerta hay un letrero de neón rojo en el podemos leer “The Bloody Shot” unas cuenta letras del letrero no funcionan, adentro un joven universitario comparte unas cervezas con un grupo de amigos, son 4 en total, dos hombres y dos mujeres, Max(1,90, rubio, de barba tupida 26 años) ordena otra ronda para el y sus amigos mientras le da una palmada en el trasero a la camarera, la cual responde con una risa picara y vaciándole una jarra de cerveza tibia sobre la cabeza, todos comparten un silencio incomodo con la boca abierta hasta que rompen en carcajadas junto con Max, el cual inmediatamente se levanta y con una mano en la cabeza y mirando hacia el suelo se disculpa con la mesera, esta se ríe y le da un beso en la mejilla, Max se sonroja y se sienta.

9 ALMAS.

segundo capitulo

CONTRATO

‘‘La humanidad no es perfecta en ningún género, en el mal no más que en el bien. El perverso tiene sus virtudes, como el hombre honesto sus debilidades’’

Pierre Choderlos de Laclos

New York, Soho

Es una fresca noche de otoño en el concurrido barrio de Soho, las calles están saturadas de yuppies y hipsters en busca del ultimo lugar de moda en el barrio, recorremos las calles llenas de galerías de arte, de exclusivas boutiques habitadas por mujeres de infarto y por supuesto de los restaurantes top del área de Manhattan, un concurrido cruce de peatones se refleja en el visor del casco de un motociclista, este se encuentra conduciendo una Ducati Monster S4R S, la acelera un par de veces mientras el semáforo cambia, un par de rubias se distraen por el sonido del fiero motor y lo miran coquetamente mientras terminan de cruzar la calle, finalmente el semáforo cambia, el motociclista acelera vertiginosamente, vemos como parte desde un angulo bastante particular estamos localizados tras las piernas de un hombre, solo logramos ver la parte de sus rodillas hasta sus zapatos de diseñador y un maletín colgado de su mano.

La motocicleta avanza mientras que las calles se convierten en tarimas donde se representan escenas típicas de la ciudad, las vidas neoyorkinas al desnudo, vemos un grupo de chicos en medio de una batalla de baile, dos de ellos se encuentran el centro girando sobre sus propios ejes como maquinas de movimiento perpetuo, en una esquina podemos ver a un indigente, ropa raída, dientes amarillos, en fin, el cliché completo, sostiene un letrero hecho con palos y cartón en el cual leemos con varios errores de ortografía ‘‘EL fin ezta serca’’, una pareja gay comparte un porro a la entrada de un café, en el cual, si miramos con atención se esta llevando a cabo una lectura de poesía, ejecutivos fuman cigarrillos a la entrada de un club nocturno al mismo tiempo que textean y hablan por sus celulares. La motocicleta se detiene por una luz roja, el conductor gira su cabeza hacia la derecha, en su visor se refleja el letrero de un Starbucks de proporciones épicas, pasando los vitrales podemos visualizar a unos 40 hipsters que inundan la tienda, por lo menos la mitad de ellos esta escribiendo en sus computadoras Mac, casi todos escriben guiones cinematográficos u obras teatrales es como estar en una tierra de bufandas y fedoras, justo en seguida del Starbucks hay una bodega que aun no ha sido comparada por el ayuntamiento o por algún inversor extranjero para convertirla en un edificio de apartamentos tipo loft para los pseudo artistas que inundan la ciudad, una pared limpia y vacía se extiende desde el Starbucks hasta el final de la calle, unos grafiteros con vena artística y expresión ruda dejan la escena del crimen con las latas de pintura aun en sus manos y riendo a mas no poder, en la pared logramos leer en letras gigantescas ‘‘James Cameron Sucks!!!’’

En el interior del casco del motociclista presenciamos una leve sonrisa, acelera mientras le oímos susurrar.

Motociclista

Spielberg wannabes.

 

El conductor lleva la motocicleta hasta su limites haciendo zigzag entre las vías y dejando los demás vehículos atrás como si estos estuvieran en cámara lenta, en el horizonte las luces de un gigantesco letrero se hacen cada ves mas claras, dice “Zanneti’s” uno de los mas antiguos y aun de los mejores restaurantes italianos que tiene la ciudad, ubicado en la frontera de Soho con Greenwinch Village, aun conserva algo de rustico en su fachada pero obviamente el estilo new age se ha ido apoderando poco a poco de ella, el motociclista desacelera su paso para entrar en el restaurante, al llegar donde el vale (hombre latino, moreno, 1,70 de estatura) frena y se quita el casco, tiene el cabello negro, un poco largo, ojos claros y mide 1,80 aproximadamente y usa pendientes.

 

Motociclista

¿Como estas diego?

 

Diego

Muy bien señor Mathews y ¿usted?

 

Blaine Mathews

No me puedo quejar diego.

¿Noche concurrida?

 

Diego

Bastante señor, el señor Vitelli ha

estado preguntando por usted.

 

Blaine

Será mejor que me apresure entonces,

cuídate Diego y pásate mas tarde por la cocina

para tomarnos algo.

 

Blaine se baja de la motocicleta y le entrega las llaves a Diego, este a su ves se monta en ella, la acelera un poco.

Diego

Me encanta el sonido, sabe?

 

Blaine

Cuídala Diego, un solo rayón y me

convertiré en la sombra de todas tus desgracias.

 

Diego sale de cuadro en la motocicleta, va detrás del restaurante al estacionamiento de empleados, Blaine lo observa hasta que da la vuelta por la esquina del restaurante, se abre su chaqueta de cuero y entra en el restaurante, la anfitriona, una chica rumana de unos 25 años lo saluda jovialmente, Blaine saca su celular, en la pantalla del mismo podemos observar como busca el nombre de Sara (rubia de piernas largas y busto generoso, hermosos ojos verdes y con hoyuelos en las mejillas tipo Marilyn Monroe), lo encuentra y lo marca, el celular repica, Blaine se adentra en lo que parece ser la cocina del restaurante, alguien contesta.

 

Blaine

Hola preciosa, ¿como estas?

 

Sara

Extrañándote.

Esta noche a sido pesada, hubo un

terrible accidente de transito a unas cuadras

de aquí.

 

Blaine camina por un angosto pasillo, varios meseros se cruzan con el, chocan sus manos a medida que van pasando, Blaine tapa el auricular mientras le dice a uno de ellos.

 

Blaine

¿Conseguiste las entradas?

 

Mesero

¿Que entradas?

 

Blaine

Las del juego de los KNICKS, dijiste

que las traerías esta noche.

 

Blaine vuelve a su celular mientras le indica al mesero que lo espere por unos segundos.

 

Blaine

En fin, preciosa recién llegue al restaurante,

te llamo en cuanto me den un respiro,

te extraño.

 

Sara

Yo también te extraño cielo

bye.

 

Blaine cierra su celular con una sonrisa, dirige su vista al mesero.

 

Blaine

Espero tengas las entradas para cuando

termine mi turno John.

 

John

Estate tranquilo B.

 

Blaine y John se despiden chocando los puños, Blaine avanza de nuevo por el blanco pasillo, empuja dos puertas metálicas con pequeñas ventanas y entra en una impecable cocina de unos 80m2 aproximadamente, es enorme, hay por lo menos otros 20 cocineros, cada uno en distintas labores y una concentración abismal en cada uno de ellas, Blaine camina entre ellos dirigiéndose a una pequeña oficina en un rincón de la colosal cocina.

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JUSTICIA

primer capitulo

Prison Break

Bogotá, Colombia.

Es una noche lluviosa en la capital, desde el cielo logramos contemplar la grandeza de esta mole urbana, cada vez nos acercamos mas a ella desde arriba y los edificios antes pequeños ahora son enormes obeliscos erigidos en medio de zonas de absoluta pobreza, crimen y depravación.

Una sombra salta sobre los tejados a una velocidad inimaginable, dichas estructuras recorridas por esta furtiva sombra forman un sinfín de callejones en los que podemos encontrar escenas funestas propias de la decadencia humana; seres que solían ser humanos ahora son solo un reflejo de la condición humana se encuentran arrumados por montones cobijados en periódicos, algunos aspirando de una plástica botella en la que aun quedan vestigios de pegante; un dealer a las afueras de un callejón proporciona el mágico y mortal portal de la heroína a clientes entre los que no hay distinción social alguna, los cuales se auto realizan torniquetes con el único objetivo de escapar a una realidad alterna de color y esperanza a medida que la aguja rompe sus pieles y el grotesco liquido avanza sin compasión por sus venas, el callejón se trasforma en un mundo utópico en medio de la mojada noche y el único pensamiento en sus cabezas es “todo esta bien” dicho pensamiento en medio de ese frenesí de color se ve perturbado por una sombra que cruza el cielo de múltiples arcoíris y soles trayéndonos de nuevo a la realidad de un par de ejecutivos que sufren una sobredosis en el fondo del callejón; dos policías borrachos hasta la medula pero aun de servicio y uniformados avanzan en dirección a una joven de unos 13 años, hermosa y bastante desarrollada para su edad retrocede con pasos temerosos mientras las lagrimas caen por sus mejillas y se confunden al mismo tiempo con los riachuelos producidos por la lluvia sobre su rostro, desde arriba la sombra salta sobre dicho callejón, un relámpago resalta su silueta mientras la inclinación de su cabeza en medio del salto nos indica que lo que esta por suceder en este callejón capto su atención.

Abajo el policía 1 arroja el clásico quepis verde al suelo encharcado y pasa su mano sobre su cabello dejándolo todo para atrás.

 

Policía 1

UY!!! Mami usted lo que esta

Es buena.

Policía 2

Venga páreme ese culito yo

la pongo a pasar bueno mi reina.

 Una vista contrapicada de tan enferma escena nos deja ver que la sombra esta detenida sobre el borde del tejado al cual salto, erguido, estático; el policía 2 sigue avanzando hacia la niña, sostiene una botella de Old Parr en su mano izquierda la eleva hasta su rostro y toma un trago que parece nunca acabar, la niña se encuentra ahora contra una pared sin lugar al que escapar, al ver que la niña se detiene el policía 2 deja de beber y arroja la botella contra el piso quebrándola en mil pedazos, la niña grita de terror mientras que ambos policías rompen en carcajadas enfermas, sus pupilas dilatadas parecen derramarse de sus escleróticas, las risas disminuyen y el policía 1 desabrocha su cinturón y abre su pantalón para dejar expuesta una arrugada verga a escasos centímetros de la niña, la niña se lleva las manos a la boca para no gritar mientras sus ojos se salen de sus orbitas, el policía dos saca su arma de dotación pistola (9mm Sig Sauer) y la apunta sobre la cabeza de la niña.

 

Policía 2

Ponete a mamar ya!

sino queres que te reviente

malparida!

 

Vemos la silueta borrosa de la sombra sobre la cornisa de espaldas al callejón, su mano derecha esta protegida por un guante pero es tanta la presión y la fuerza sobre su puño derecho cerrado que la sangre brota de entre sus dedos.

 

La Sombra

No.

 

El policía 2 levanta el brazo para golpear a la niña con la culata de la pistola de repente su compañero el policía 1 deja escapar un grito de dolor mientras cae de rodillas al suelo solo para contemplar su pene mutilado en medio de un sanguinolento rio de lluvia, la corriente se lleva lentamente lo que solía ser un pene, el policía 1 se arrastra en medio de la mojada basura del piso intentado recobrar su miembro, su brazo se estira hacia el pero una bota negra desciende sobre su mano provocando otro grito de dolor, solo se detalla la bota que brota de la oscuridad del callejón, el policía 1 alza su rostro hacia la sombra y las lagrimas brotan de sus ojos, el policía 2 esta inmóvil y boquiabierto.

 

 

Policía 1

Era broma, estábamos jodiendo

perdón… perdón…PERDON!!!

 

Una ráfaga veloz dibuja una línea que recorre el rostro del policía 1 de extremo a extremo verticalmente de su frente hasta su mentón, este ni se inmuta debido a lo rápido del movimiento, se ríe, la línea reaparece dejando brotar la sangre y separando el rostro del policía en dos partes, el policía 2 grita de terror, la saliva sale de su boca como si sufriera una embolia retrocede hasta la misma pared en la que se encuentra la niña, apunta su 9mm a la sombra, dispara una y otra vez, la sombra se mueve a una velocidad infrahumana como si supiera donde ira la bala, esquivando de un extremo a otro rápidamente llega hasta escasos centímetros de su atacante el cual cae de rodillas con tan solo sentir su presencia aun así no alcanza distinguir nada mas de su físico, solo una profunda oscuridad cobijada por la noche.

 

Policía 2

No me mates hijueputa

perdóname, hago lo que queras

lo que QUERAS!!!

te la chupo si queres

Eso…

Eso…

te la chupo ya pero

no me mates.

 

La sombra se para en frente del policía 2 lo que seria su cintura queda a la altura de la cabeza del policía 2.

 

La Sombra

No soy un dios al

que puedas rogarle.

 

Una ráfaga en x cruza el cuello del policía 2, una sonrisa algo macabra es la ultima expresión que queda dibujada en el rostro del policía 2, su cuello se desprende lentamente y cae a los pies de la niña.

 

Niña

Gracias.

 

La Sombra

No soy un dios al

que puedas agradecerle.

 

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