Justicia

Sinopsis

Con esta nueva novela grafica, Mad Fox Comics se enfoca en crear un verdadero super héroe colombiano, un hombre enmascarado y armado hasta los dientes se toma el país de Colombia como si fuera juez, jurado y verdugo del gran caos social colombiano.

En esta novela seremos testigos de una verdadera reforma social encabezada por un solo hombre hijo del cliché, una victima de las circunstancias, que sobrevive a la peor pérdida que pueda sufrir un hombre y que usa toda esa ira, todo ese dolor, todo ese temor como arma y como motor contra todo lo incorrecto en nuestra sociedad.

No hay tonos grises, solo están el blanco y el negro; no hay dios, él es su dios; él es nuestro dios y como un dios que si interviene, juzgará todo y a todos.

Como firma personal, este personaje usa dos machetes como sus armas principales usados como nunca lo podrías imaginar, a parte de un completo repertorio balístico, mucha sangre, mucha acción y mucho sexo en esta epopeya chibchombiana escrita por Cris Montoya e ilustrada por Juan José Munera.

 

JUSTICIA

primer capitulo

PRISON BREAK

Escrito: Cris Montoya.

Bogotá, Colombia.

Es una noche lluviosa en la capital, desde el cielo logramos contemplar la grandeza de esta mole urbana, cada vez nos acercamos mas a ella desde arriba y los edificios antes pequeños ahora son enormes obeliscos erigidos en medio de zonas de absoluta pobreza, crimen y depravación.

Una sombra salta sobre los tejados a una velocidad inimaginable, dichas estructuras recorridas por esta furtiva sombra forman un sinfín de callejones en los que podemos encontrar escenas funestas propias de la decadencia humana; seres que solían ser humanos ahora son solo un reflejo de la condición humana se encuentran arrumados por montones cobijados en periódicos, algunos aspirando de una plástica botella en la que aun quedan vestigios de pegante; un dealer a las afueras de un callejón proporciona el mágico y mortal portal de la heroína a clientes entre los que no hay distinción social alguna, los cuales se auto realizan torniquetes con el único objetivo de escapar a una realidad alterna de color y esperanza a medida que la aguja rompe sus pieles y el grotesco liquido avanza sin compasión por sus venas, el callejón se trasforma en un mundo utópico en medio de la mojada noche y el único pensamiento en sus cabezas es ‘‘todo está bien’’ dicho pensamiento en medio de ese frenesí de color se ve perturbado por una sombra que cruza el cielo de múltiples arcoíris y soles trayéndonos de nuevo a la realidad de un par de ejecutivos que sufren una sobredosis en el fondo del callejón; dos policías borrachos hasta la medula pero aun de servicio y uniformados avanzan en dirección a una joven de unos 13 años, hermosa y bastante desarrollada para su edad retrocede con pasos temerosos mientras las lágrimas caen por sus mejillas y se confunden al mismo tiempo con los riachuelos producidos por la lluvia sobre su rostro, desde arriba la sombra salta sobre dicho callejón, un relámpago resalta su silueta mientras la inclinación de su cabeza en medio del salto nos indica que lo que esta por suceder en este callejón captó su atención.

Abajo el policía 1 arroja el clásico quepis verde al suelo encharcado y pasa su mano sobre su cabello dejándolo todo para atrás.

Policía 1: UY! Mami, usted lo que está es buena

Policía 2:  Venga páreme ese culito yo la pongo a pasar bueno mi reina

Una vista contrapicada de tan enferma escena nos deja ver que la sombra esta detenida sobre el borde del tejado al cual salto, erguido, estático; el policía 2 sigue avanzando hacia la niña, sostiene una botella de Old Parr en su mano izquierda la eleva hasta su rostro y toma un trago que parece nunca acabar, la niña se encuentra ahora contra una pared sin lugar al que escapar, al ver que la niña se detiene el policía 2 deja de beber y arroja la botella contra el piso quebrándola en mil pedazos, la niña grita de terror mientras que ambos policías rompen en carcajadas enfermas, sus pupilas dilatadas parecen derramarse de sus escleróticas, las risas disminuyen y el policía 1 desabrocha su cinturón y abre su pantalón para dejar expuesta una arrugada verga a escasos centímetros de la niña, la niña se lleva las manos a la boca para no gritar mientras sus ojos se salen de sus orbitas, el policía dos saca su arma de dotación pistola (9mm Sig Sauer) y la apunta sobre la cabeza de la niña.

Policía 2: Ponete a mamar ya! Sino querés que te reviente, malparida!

Vemos la silueta borrosa de la sombra sobre la cornisa de espaldas al callejón, su mano derecha esta protegida por un guante pero es tanta la presión y la fuerza sobre su puño derecho cerrado que la sangre brota de entre sus dedos.

[ CONTINUARÁ…